HEGEL Y LA GRAMATICA.
(Desgrabación de una reunión del Grupo de estudio de la LÓGICA DE HEGEL)

Hector: En el prefacio a la 2ª edición de la Ciencia de la Lógica de Hegel, leemos lo siguiente:

2.- (41) «Las formas del pensamiento están ante todo expuestas y consignadas en el lenguaje del hombre. En nuestros días nunca se repetirá bastante que el hombre sólo se distingue de los animales por el pensamiento. En todo aquello que se le convierte en algo interior, y principalmente en la representación, en lo que hace suyo, ha penetrado el lenguaje; y lo que el hombre convierte en lenguaje y expresa con él, contiene escondida, mezclada o elaborada una categoría; tan natural es al hombre el elemento lógico, o para decirlo mejor, tan propio es de su naturaleza misma. Pero si oponemos en general la naturaleza en sí, como lo físico, a lo espiritual, habría que decir que lo lógico es más bien lo sobrenatural, que penetra en toda relación o actividad natural del hombre, en su manera de sentir, considerar, desear, necesitar, en sus impulsos, y lo convierte sobre todo en algo humano, aun cuando sólo fuese de una manera formal, proporcionándole representaciones y fines. Es una ventaja que un lenguaje posea abundancia de expresiones lógicas, es decir, particulares y diferenciadas, para expresar las determinaciones del pensamiento; a estas relaciones, que se fundan sobre el pensamiento, pertenecen ya muchas de las preposiciones y los artículos. El idioma chino, en su formación, no ha logrado llegar hasta allí o por lo menos lo ha logrado de un modo muy insuficiente; pero estas partículas se presentan de manera absolutamente subordinadas, sólo un poca más independientes que los aumentos silábicos, signos de flexión y otros elementos análogos. Mucho más importante es que en un idioma las determinaciones del pensamiento se hayan destacado como sustantivos y verbos y tengan así el sello de formas objetivas; en esto el idioma alemán tiene muchas ventajas sobre los otros idiomas modernos; muchas de sus palabras no sólo tienen la propiedad de prestarse a diferentes significaciones, sino que hasta tienen significados opuestos; de modo que tampoco en esto puede dejarse de reconocer un espíritu especulativo del lenguaje. Puede ser una alegría para el pensamiento encontrarse con tales palabras y verse en presencia de la unión de los contrarios, contenida de manera ingenua y según el léxico en una sola palabra de significados opuestos; cuya unión es un resultado de la especulación a pesar de ser contradictoria para el intelecto.»

Héctor: Estamos tratando de entender, siguiendo a Hegel, cómo es que las palabras pueden llegar a determinar nuestro pensamiento. Hegel no se está refiriendo, en este pasaje, al significado de las palabras sino a la función gramatical de las mismas. Entonces preguntamos: ¿Cómo es que la función gramatical de las palabras puede determinar nuestro pensamiento?
Hegel habla de la importancia del “artículo”. En el Diccionario Anaya leemos:

Artículo  (del lat. Articulusartus = miembro o división) s.m. (los puntos anteriores no vienen al tema) 6. En gramática, determinante que, precediendo al nombre, delimita su extensión significativa, presentándolo como objeto determinado y conocido por el interlocutor (la luna) o como indeterminado (un día).
En el Apéndice Gramatical del mismo diccionario encontramos que el artículo es:
«Constituyente opcional determinante del sintagma nominal, que limita y precisa el significado del nombre. Puede ser: a) “determinado”, cuando presenta nombres de persona, animales o cosas ya conocidas, o que han aparecido antes en el discurso; b) “indeterminados”, cuando presentan nombres de persona, animales o cosas no conocidas, o que aparecen por primera vez en el discurso.»
Como vemos, el artículo presenta al nombre o sintagma nominal. ¿Qué quiere decir “presenta”? Ya que estoy con el diccionario en la mano, les leo:
Presentar (Del lat. Praesentare = hacer presente) v.tr. y prnl.
1. Mostrar una persona o cosa ciertas características (el accidentado presenta heridas leves).   2. Poner ante la vista (el fabricante nos presentó su última colección de gabardinas).   3. Dar a conocer a alguien (Jorge me presentó a su amigo).  4. Ofrecerse voluntariamente para un fin.  5. Comparecer ante alguien o en algún lugar, concurso, etc. (preséntese al jefe inmediato superior).   6. Difundir, mostrar algo al público, a veces con carácter competitivo (he presentado el cuento al certamen).   7. Hablar una persona en público de un libro, película, etc.   8. Ejercer como locutor o presentador (Y ahora presento…)   9. Proponer a alguien para una dignidad o empleo (Rosa se presentó como candidata).   10. Comparecer en juicio.

Héctor: Que el artículo presenta al nombre o sintagma nominal parece concordar con el sentido 2. “poner ante la vista”, en el sentido de que el artículo nos “muestra” o “indica” al nombre.
Pedro: Pero el libro de gramática que los compañeros trajeron dice: "…nunca puede darse un artículo que no vaya seguido de un nombre o de un elemento sustantivado...."
Héctor: Entonces se nos complica: ¿es el artículo el que determina al sustantivo o es el sustantivo el que determina al artículo?
Pedro: El artículo sustantiva y actualiza. Por ejemplo, tomemos la palabra “perro”. Cuando uno dice “mi perro” es ese del que estamos hablando, de ninguno más. No ponés “perro” a secas, lo ponés en la oración. Esto sirve para hablar de un perro real, hablar de la palabra “perro” es otra cosa. Para hablar del “objeto perro” lo sustantivás, le ponés el artículo o le ponés un pronombre: « él (por el perro) ya comió». De todos modos es medio complicado, porque uno con el artículo también se refiere de manera abstracta a las cosas. Por ejemplo: “la mesa”. También dice “la” mesa cuando se refiere a “esta” o a “mi” mesa.
Cristina: Sin embargo, este mismo manual define a los artículos, como “adjuntos, acompañan y concuerdan con género y numero con  el sustantivo”. Es un acompañante, es decir, aquí es al revés, es el sustantivo quien define al artículo.

Héctor: En la anterior reunión he pedido a algunos de ustedes que consultaran manuales de gramática, los que tuvieran a mano, para traer información elemental sobre estos temas a fin de comenzar a abrir este asunto. En este texto de gramática que venimos citando leemos:
«Sustantivo es la palabra con que designamos o nombramos los seres en general».
En el diccionario que tengo en la mano, el Anaya, leemos:

Sustantivo: (Del lat. Substantivus) adj., y s.m.
1. En gramática, dícese de la palabra que designa personas, animales o cosas que pueden ser sujetos u objetos de una acción o estado.  2. Que posee existencia real e independiente.  3. Esencial, fundamental.  4. En gramática, dícese de la proposición subordinada que, dentro de la oración compleja, desempeña funciones propias de un sustantivo

Héctor: Dicho así, me parece que algo no está bien, pues define la función gramatical de una palabra por su valor semántico, es decir, por su significado. No es a esto a lo que se refiere Hegel.
Juan: Aristóteles define como 1ra. Categoría a las cosas que son por sí y las cosas que son en otro. La cosa por sí sería el sustantivo. Pero claro, como vos decís, de esta manera designamos algo gramatical, el sustantivo, por un procedimiento o por algo por fuera de la gramática.
Héctor: Si vos decís: «Los sustantivos son palabras que designan un ser o un objeto, animado o inanimado, real o irreal, etc.», aquí ya hay una cantidad de supuestos; estoy suponiendo que hay ser, un objeto, real o irreal, etc.
Juan: Pero la gramática parte de supuestos.
Héctor: Yo diría al revés: en lugar de decir que el sustantivo es una palabra que designa un ser, diría que porque hay sustantivos es que hay seres y objetos. Primero están los sustantivos y después los objetos y los seres. No se puede definir al sustantivo por los seres y los objetos. Me parece que a la palabra que llamamos “sustantivo” hay que definirla gramaticalmente, y que esta definición gramatical se hace o bien por la función en una oración o bien por la partícula gramatical que lo antecede y presenta.
Pablo: Te referís a si lo antecede o no un artículo...
Héctor: Sí, si hay artículo, o al menos es pasible de ponerle un artículo, y cuando digo artículo (lo hago fácil) digo ¿cuáles son?, son estos y estos; si puedo ponerle uno de esas partículas, “artículos”, entonces es sustantivo, y si no lo podés poner, no es sustantivo. Es fácil.
Ramiro: ¿y cuáles palabras pueden cumplir la función de sustantivo?
Pablo: Todas.
Héctor: Si, pero siempre que le puedas poner el artículo.
Pablo: Pero sin el artículo también.
Héctor: No, porque he aclarado que, aunque no tenga artículo, el asunto es que podés ponérselo. En ese caso el artículo está tácito.
Cristina: Pero cualquier palabra no puede ser sustantivo. Un adjetivo no puede ser sustantivo.
Héctor: ¿Como que no? Lo sustantivás.
Pablo: Un artículo puede cumplir la función de sustantivo también.
Héctor: Exacto. Por eso digo que el sustantivo no es una palabra que se defina y se sostenga por sí misma, aislada del resto; al contrario, sólo es sustantivo en relación a la función que tiene dentro de una oración.
Liliana: Exacto. Ser sustantivo o ser artículo siempre se resuelve dentro de una oración.
Juan: “Sustantivo” viene de sustancia, lo que en la filosofía  aristotélica sería  lo que es por sí mismo.
Héctor: La pregunta es ¿porque nosotros, que estamos estudiando la Ciencia de la Lógica de Hegel, estamos tratando de determinar qué es el sustantivo? Yo digo: cuando uno sustantiva, hace una sustancia. No es lo mismo decir “ser” que decir el ser. La primera aclaración importante es establecer que una palabra es un “sustantivo” por la función que desempeña en una frase; con lo cual arrancamos por el lado estrictamente gramatical. Y la segunda aclaración es que esa función queda señalada por el artículo, aun fuera de la frase que lo originó.
Pablo: Tal como está definido “sustantivo” en este manual, pareciera que primero están las cosas y después uno le va poniendo nombres, podés ponerle un nombre propio, que será  arbitrario, o condensar en un nombre las características de lo que llamamos “perro”.
Héctor: Sí. Nada de esto es ingenuo: si vos decís “el sustantivo es lo que nombra un ser...”, esto ya es toda una toma de posición filosófica, ya afirmás que hay “ser” por fuera del lenguaje, y que ese es el verdadero sentido filosófico de “ser”, etc. Si algo tiene de bueno Hegel, o de refrescante, es que no sólo no se come esos prejuicios sino que hace que vos los veas. Dice: «bueno, comencemos... ¿qué es lo más concreto de lo concreto, lo más material de lo material, y lo más real de lo real? ¿El objeto o el lenguaje? El lenguaje, las palabras, el habla. En eso no hay duda. Yo no sé si hay algo real o no, pero que yo hablo, de eso no hay duda. Entre la realidad (supuesta o no) y yo, lo primero que hay que constatar es que hablo de ella; antes de ponerme a ver si la realidad que describo es de esa manera o de otra, debe estar el reconocimiento del hecho de que estoy hablando de ella. Una vez que hablo, es decir, después de haber dejado establecida esa condición, “veo”, es decir, hablo “de” algo. Cuando hablo “de” algo ya estamos ante la realidad misma, ante la sustancia, dentro del sustantivo. El hablar “de” algo a alguien es lo que determina al ser del sustantivo, y esta forma de hablar “de” algo es lo que llamamos “representación”. Vemos que ahora aparece otra partícula, el “de”, la preposición “de”. Antes vimos que junto al sustantivo aparecía una partícula (“el”, “la”, etc.) que llamamos artículo, que desempeñaba la función de marcar el sustantivo. Por eso el artículo es una palabra tan complicada de pensar.
Cristina: Igualmente,  cuando se dice algo puede no existir el artículo y sin embargo sigue siendo un sustantivo.
Héctor: Ya dije: el artículo puede estar implícito. La condición de verificación es que vos le puedas colocar un artículo y sea correcto gramaticalmente. Si vos decís: “el agua fría”, está bien. Entonces es un sustantivo. Pero también podés decir: “agua el fría”, y ahí es incorrecto, “fría” allí no funciona gramaticalmente como sustantivo.
Pablo: ¿Siempre se puede anteponer un artículo?
Héctor: Creo que sí. Me parece que una definición de sustantivo sería: aquella palabra a la que se le puede anteponer un artículo. Hay algo seguro: si no se le puede poner el artículo, no es sustantivo.
Juan: Es decir, que si decís “agua”, no decís nada.
Héctor: ¿Cómo que no decís nada?
Juan: Porque no me estoy refiriendo a ningún agua especial. Cuando digo “agua”, el que me escucha sabe que me refiero a un ser, a un objeto, que me refiero al líquido, pero...
Héctor: No sólo a eso. Cuando decís “agua”, yo no sé a que te referís. Puede que, en este caso, se refiera a la palabra “agua”.
Cristina: ¿Un nombre propio es un sustantivo?
Héctor: No lo sé.
Pedro: Acá en el libro dice que sí, que es un sustantivo.
Héctor: Yo digo que dejemos el problema de los nombres propios de lado. Nos metemos en un lío mayor aún. Pensemos en los sustantivos comunes.
Cristina: Pregunto porque al nombre propio no le puedo poner el artículo delante.
Héctor: Es cierto. Pero volviendo a lo anterior, a mí me parece que la forma más correcta de definir “sustantivo” es estrictamente desde el punto de vista gramatical.
Liliana: Dentro de una frase.
Héctor: Claro, dentro del propio discurso y lenguaje.
Pedro: Yo digo lo siguiente. Cuando Juan dice: con “agua” me refiero al líquido, para mí tiene razón, pues la primera  representación que se te viene a la cabeza es la del líquido, de lo contrario tenés que aclarar que te referís a la palabra. Si yo digo “puerta”, tengo que aclarar si me refiero a la palabra puerta, si no se entiende que estoy hablando de la puerta.
Liliana: Y sí, porque adquirimos desde lo concreto. A un pibe si le decís “agua”, te señala el agua que conoce.
Corina: Nunca decís “agua” y nada más.
Liliana: Los chicos por ahí sí, te dicen “agua”, no dicen “quiero agua”, aunque vos ya sabés. Por eso, el sentido común básico se remite más a lo concreto que a lo abstracto.
Pedro: Es verdad que, por más que se digan palabras aisladas, por lo general están metidas dentro de una frase.
Liliana: O dentro de una circunstancia.
Pablo: Pero ¿como sería definir el sustantivo de esta forma, gramatical o discursivamente?
Héctor: Aquí, en el manual que trajeron, cuando habla del artículo dice “adjunto del sustantivo”. En la segunda parte, donde habla del artículo, en el segundo párrafo, dice: “Los artículos son lo acompañantes más constantes de los nombres”. Esto, tal cual está dicho, está equivocado, es al revés; justamente el acto de anteponerse un artículo a cualquier palabra, incluso aquella que no sea nombre, la hace funcionar como nombre, la sustantiva. Eso quiere decir que el artículo antepuesto a cualquier palabra la sustantiva. Una cosa definitiva del sustantivo es que tenga artículo.
Pedro: Lo que dice este libro de gramática, es que el sustantivo nombra cosas. Eso es.
Héctor: Yo digo que eso es una forma equivocada de encarar el tema.
Pedro: Pero eso es lo que dice esta gramática.
Héctor: Lo que digo es que esa afirmación no es gramatical; es filosófica o no sé qué es, pero no es gramatical.
Ramiro: Pero puede haber sustantivo sin artículo. Yo digo: “Corre es el presente del verbo correr”, no puedo decir “el corre es...”.
Héctor: Creo que el sentido completo de lo que decís es: “La palabra «corre» es...”.
Ramiro: Pero ahí le estás agregando “La palabra...”.
Héctor: Porque ahí me parece que “corre” no está funcionando como sustantivo común sino como nombre propio de algo. Porque a lo que te estás refiriendo o, mejor dicho, lo que estás nombrando es la palabra. El sustantivo común implícito es "La palabra «corre»".
Corina: Lo que estamos discutiendo es si los sustantivos pueden estar solos, sin el artículo.
Héctor: En realidad lo que estamos discutiendo es qué significan “sustantivo”, “artículo”, “pronombre”, “preposición”, “verbo”, etc., y cómo es que estas funciones gramaticales determinan nuestro pensamiento.
Juan: Pero el asunto que nos detuvo es si a esto lo hacemos desde la gramática o lo hacemos desde otro lado.
Héctor: ¿Cómo sabemos que una palabra es sustantivo? Cuando es articulable. Cualquier palabra a la que se le ponga o a la que se le pueda poner, de manera gramaticalmente correcto, un artículo, es sustantivo. Eso es lo que, para mí, responde a la pregunta de cómo establecés lo que es sustantivo. A ninguna otra palabra le podes poner artículo. Sustantivo, insisto, es una función, no una palabra.
Pedro: Pero para la gramática convencional, como la de ésta libro, los sustantivos son los que nombran cosas.
Héctor: Sí, pero sobre eso es lo que, a mi entender, Hegel nos llama la atención, y nos hace re-conocer algo que ya está en el lenguaje y nos maneja inconscientemente: que al sustantivar realizamos una operación que va mucho más allá de una inocente operación gramatical; que la supuesta neutralidad gramatical no es tal, sino que trae consigo una forma de entender y, por tanto, de pararse en el mundo.
Pedro: Pero decir que está mal es decir que toda la gramática está mal. Cuando digo “puerta” se me representa la puerta, no se me representa la palabra por un lado y el objeto por otro.
Héctor: Yo digo: podés representarte cosas y nombrar cosas, incluso más, podés “ver” que hay cosas. ¿Sabés por qué? Porque hay sustantivos. Si no hubiera sustantivos no habría “cosas”. Así de simple.
Pedro: Esa es una opinión tuya. Para mi es al revés.
Hector: Acá, en el libro de gramática, dice: “los sustantivos son los que designan seres”. Esta operación, la de designar seres o cosas, es imposible de detectar desde el punto de vista gramatical, y mucho más imposible es saber si hay o no “ser” o “cosas” desde la gramática. Esta operación no es gramatical, es discursiva, es decir, filosófica.
Juan: Lo que decís es que está presuponiendo algo antes que el lenguaje.
Héctor: Así es.
Juan: Pero tu posición, en definitiva, es igual que esa. Es otra forma de pensar, pero lo otra es tan válida como la tuya. Vos decís que lo más real es el lenguaje, ahí nos ponemos en una posición que nos acerca más a Hegel, pero sigue siendo una mera opinión.
Héctor: Hay que aclarar que aquellos que presuponen que hay “seres” antes del lenguaje no afirmarían que esa presuposición es una mera opinión filosófica, todo lo contrario, no sólo afirman que la de ellos no es ninguna mera opinión, sino que realmente no hay ninguna presuposición y que las cosas son así y listo. Yo, en cambio, digo que bien se puede y se debe analizar el lenguaje desde el lenguaje o bien analizar el lenguaje desde fuera del lenguaje. Si vos me decís que la mía es una posición filosófica, está bien, pero entendés que no tiene el mismo nivel de prejuicio o de presupuestos que la otra. De todos modos, lo que estoy discutiendo ahora es algo muy anterior a todo esto, lo que digo simplemente es que la frase “los sustantivos son palabras que designan cosas” no es una afirmación que caiga dentro de la gramática.
Liliana: En todo caso es un tipo de gramática, una concepción de la gramática.
Pedro: Es un supuesto de la gramática.
Héctor: ¿De qué trata la gramática? Básicamente de cómo se forman y combinan correctamente las palabras, la construcción de las frases, etc. Entonces tiene que hablar de las frases, de las palabras y de las funciones. En cambio, hablar de seres reales, de seres irreales o de lo que se les ocurra, pero que caen por fuera de las palabras, no tiene nada que ver ni hacer en la gramática.
Corina: además acá se contradice porque dice: designan un ser, un objeto.....pero después cuando habla de los que no tienen existencia real, dice: son nombres que damos a fenómenos o cualidades, ya no son cosas. Es abstracto.
Héctor: Voy a extremar mi posición: vos podés hablar de “bondad” porque tenés sustantivos, porque si no, no podrías hablar nunca de “bondad”. Por eso digo que es muy importante establecer con cierta precisión y finura, y pensar bien todo este asunto, porque esto está en la base del sentido común, de la forma  de pensar el mundo. Porque si decís, “primero están las cosa están y después les pongo nombre”, ésa es una forma, y otra si digo: “en la estructura de la frase hay una función «sustantiva»”, y eso es de lo que hablás. Son dos cosas muy diferentes.
Liliana: Desde la cuestión funcional se pueden pensar los neologismos. Pessoa, en el Libro del Desasosiego, crea y subvierte lo que es común en la gramática. Por ejemplo, dice: si yo quiero hablar de una chica que tiene rasgos de muchacho o parece un muchacho, voy a decir: La muchacho. Y va estar bien dicho.
Héctor: ¡Perfecto! Fijate vos cómo hace para crear nuevos “seres” a partir de....
Liliana: combinatorias.
Héctor: Exacto. Insisto: el sustantivo es algo demasiado importante como para no pensarlo bien. Yo digo: seres, objetos, entes y cosas. Son cuatro palabras, ¿cómo se diferencia un ser de un objeto? Primera cuestión: son todos sustantivos y, lo son, porque el sustantivo es una función en la oración, no porque todos esos sean... ¿qué?, ¿seres, objetos, entes, cosas?
Liliana: Sí, es una función gramatical, está bien.

Héctor: ¿Cómo se señala, como se identifica una palabra que está cumpliendo esa función sustantiva en una oración? La forma más práctica, para mí, es cuando a una palabra lo antecede un artículo o se le puede poner un artículo. Yo con eso le puedo decir a alguien, incluso a un chico: “si en un discurso, a una palabra le podés poner un artículo y queda bien, entonces es sustantivo, y si no, es porque no es un sustantivo”. Díganme, si no, otra prescripción más fácil, concreta y directa que ésta, al menos en el castellano[1].
Pablo: Bien, aceptamos eso, que es articulable; el problema ahora es cómo se decide si una palabra es articulable o no, porque si no cualquier palabra puede ser articulable.
Héctor: Insisto: cualquier palabra puede ser articulable y, por ende, sustantivable. La manera de decidirlo es, lo hemos aclarado, es en el contexto de una frase.
Pablo: ¡Ah, bueno, tenés que ir a otra cosa!
Héctor: A la frase. Yo creo que la unidad es la frase, o por lo menos es la frase.
Liliana: Ahí está lo interesante. Tu método no es analítico, en el sentido de que no ubica la unidad en la parte sino en el todo; siempre tenés que remitirte al contexto, ¿no?
Pablo: ¿A qué palabra no se le puede poner artículo?
Héctor: A cualquiera.
Pablo: ¿A cuál no se le puede?
Héctor: A cualquiera se le puede poner.
Pablo: Entonces, todas son sustantivos.
Héctor: No, porque el sustantivo es una función, no es una entidad de la palabra misma.
Ramiro: Al “yo”, cuando hablás de vos mismo, no le podés poner artículo.
Pablo: Ahí acabás de ponérselo: “al” es la contracción de a+el.
Ramiro: No hablo de eso, sino de cuando hablás desde vos como en “yo fui”, ahí no podés ponerle artículo.
Héctor: Pero ese “yo” justamente no es sustantivo, es pronombre.
Pausa.

Héctor: ¿Por qué se enerva tanto la discusión? No pienso que esté mal, sino que me pregunto, ¿cómo una discusión sobre una nimiedad gramatical como es el artículo despierta tanta pasión? Puede ser que, por ahí, haya algo más, que no nos damos cuenta; y no me refiero a una cuestión subjetiva nuestra, sino al tema.
Ramiro: Por ahí porque no se termina de entender.
Pedro: A mí me parece que se pasa por alto muy velozmente cierta cuestión. Es verdad  que nosotros sabemos que algo no está bien, por ejemplo, esto de si el sustantivo se refiere o no a cosas. Sí, algo no está bien, pero no podemos afirmar, de buenas a primeras, que la cosa no es así y que es de tal otra manera.
Liliana: Es decir, que siguen vigente las dos versiones.
Pedro: Bueno, a mí me irrita un poco, me irrita la afirmación “esto es así” y listo.
Héctor: ¿La afirmación mía es la que te irrita?
Pedro: No tu afirmación, porque me parece que lo decís con una seguridad que vos la debés tener, pero que los demás no. Me parece que no es tan fácil pasar a sostener esa afirmación, porque el paso a esa afirmación, me parece, es algo muy complejo, no es tan fácil y sencillo.
Héctor: ¿Es así? Pregunto con toda sinceridad.
Pedro: Uno puede dudar de que los sustantivos nombran cosas. Puedo decir: me parece que es así o que no es así. Pero decir “es así”, es una afirmación muy compleja.
Liliana: Es interesante lo que él dice. El quiere tener el espacio de la duda. No pasar a la afirmación, porque si no ya no duda. Es interesante, porque esto ya apareció la otra vez en el Taller de Pensamiento, con la cuestión de la actitud, y Pedro decía: no es fácil cambiar de actitud.
Pedro: uno intuye que la cosa va por ese lado, pero no es que es así y listo.
Héctor: Mi afirmación es absolutamente categórica.
Pedro: Ya me di cuenta. 
Héctor: Lo que yo digo es claro: para que pueda haber “cosas” en el “mundo” tiene que haber sustantivos. Ahora, hay que ver si Uds. lo pueden sostener así, si se pueden jugar la vida por eso.
Ramiro: Vos cuando decís que las cosas están porque hay sustantivos, ¿sustantivos como función o como...?
Héctor: Como decía Pedro, yo me represento cosas en la cabeza. Pero, para decir que hay cosas en el mundo, para poder ver las cosas, hay que tener los sustantivos. En esto creo que tiene razón Hegel.
Liliana: Yo creo que eso es particular, es así con determinadas cosas. Por ejemplo, si digo: ¿hay futuro?, es real que uno piensa el futuro porque tiene la palabra futuro. Se nos confunde porque cuando decimos “azucarera”, este objeto es tangible, uno va rápido a la cosa; ahora, cuando no está la cosa ahí, entonces sí podés pensar que es por la palabra.
Pablo: Claro, y la palabra no como la definición que tenemos acá en el libro, sino como función. Hablamos del mundo con sustantivos, artículos, adjetivos. Si nos faltara una función, habría cosas que no podríamos decir, ni representar.
Liliana: No podríamos discriminar, claro. Si no la podés decir, no la podés representar.
Pablo: Entonces, sustantivo es una función gramatical que está señalada por la posibilidad de articulación.
Héctor: Es una función. La función la cumple una palabra o un grupo de palabras. ¿Como la podemos detectar (ojo, sólo hablo de detectar, no de determinar ni definir)? Si es articulable. Esto es una primera identificación que a mí me parece correcta. No digo que la agote.
Pablo: Ahí está la cuestión: podría no ser articulable. Habría que pensar cuando sí y cuando no es articulable, cuándo es correcto y cuándo no es correcto articular, cómo se la distingue de otras funciones gramaticales.
Héctor: Insisto: para mí, la función sustantiva esta marcada en la frase por los artículos.
Ramiro: En la frase, pero cuando....
Héctor: No existen sustantivos por sí solos, fuera de la frase; el sustantivo es una función en una frase; obviamente después podemos referirnos a sustantivos de manera aislada.
Juan: ¿Y qué hace que uno articule, que le ponga artículo a eso que después es un sustantivo?
Héctor: ¿Cómo qué hace?
Juan: Claro, el sustantivo es una palabra que es articulable.
Héctor: No, es una función... Puede estar ocupada por una palabra, por varias palabras o por todo un libro..., pero es una función. Ahora, qué quiere decir función, es otro asunto del que no viene al caso abordar aquí y ahora.
Juan: Ahí sí tenés que salir del lenguaje.
Liliana: ¿Y como vas a salir del lenguaje?
Héctor: Porque hay función sustantiva, es que vos podés decir que hay entidades, cosas....Eso crea las cosas.
Liliana: Yo creo que también las palabras y las funciones se crean en función de necesidades. No es que primero está la palabra, sino que aparece una necesidad en el ambiente, en la situación donde se precisa, entonces se recorta algo y se nombra. Es dialéctico. Si no quedamos como con el huevo o la gallina. ¿No?
Héctor: Sí. Yo digo: “el silencio del atardecer”. Es una situación. Eso no existe como ser, como objeto, como cosa (no hay “silencio” si no hay alguien que escuche ese silencio); en realidad, yo lo recorto y lo constituyo. En el Taller de Escritura trabajábamos mucho esta cuestión, tratando de acercarnos a esa cosa rara, que son como hechos, pero que no están ya hechos sino que uno, al nombrarlos, los hace. Lo que estamos haciendo ahora no es lo mismo, es algo mucho más efectivo y mucho más fácil. Cuando hay función sustantiva, podés poner cualquier expresión en ese lugar, y queda sustantivada, esto lo conocían muy bien los surrealistas. "La infancia emergió de la tierra mojada" es un objeto, automáticamente pasa a ser una cosa, un algo. ¿Por qué lo ves?, porque discursivamente lo pusiste “adelante” y sabes que todo eso es una sola cosa, que se refiere a un paquete, a un ser, a un ente, a una situación, etc. Es eso. Es la función de representar que deviene de la sustantivación.
Pablo: El artículo además pone número y género.
Héctor: Sí, también género y número, aunque como todo en estas cosas, depende del lenguaje concreto, de la lengua a la que nos referimos. En inglés, por ejemplo, el artículo no pone género. Está claro de que podría haber un idioma en el que los artículos no pusieran género ni número, pero lo que sí tiene que haber es artículo o algo que funcione como señalizador del sustantivo. Habría que hacer un relevamiento de en qué idiomas hay artículos y en cuáles no, y ver cómo en éstos se realiza la función de marcaje del sustantivo. 
Pablo: Creo que en el chino, o en el japonés, no hay artículos.
Héctor: Habría que ver, incluso, como se relaciona este asunto con el habla y la escritura, porque en el nuestro el artículo ya está en el habla.
Cristina: ¿Para qué es necesario saber todo eso?
Héctor: Para pensar un poco más firme en esta cuestión. Lo que estamos diciendo acá es que la función sustantiva es crucial, que crea objetos, que abre el mundo; y que lo que la señala, por lo menos, hasta ahora, es el artículo. Yo no estoy tan seguro. Tiene que haber habido muchos que ya hayan pensado esto, en la función sustantiva, en el artículo, etc.
Liliana: Un gramático, un lingüista.
Pablo: No sé si es tarea de un gramático o un lingüista, me parece que es una cuestión más filosófica; ya vimos cómo esto es tratado en esta gramática (señala el apunte), consultamos otros libros y son parecidos.
Pausa. Van a buscar una enciclopedia.

Héctor: Aquí tengo el libro “Gramática Moderna” de Celso Cunha. Es del portugués, pero nada cambia en lo sustancial. Leemos:
“Sustantivo es la palabra con que designamos o nombramos seres en general”. Pero inmediatamente después agrega: “Observación: desde el punto de vista funcional, el sustantivo es la palabra que sirve, específicamente (privativamente), de núcleo del sujeto, del objeto directo, del objeto indirecto y del agente de la pasiva. Cualquier palabra de otra clase que desempeñe una de esas funciones equivaldrá forzosamente a un sustantivo (pronombre sustantivo, numeral o una palabra sustantivada)”. 

En el Apéndice de este Diccionario Anaya, a lo que veníamos llamando “sustantivo” lo llama “Sintagma nominal”. La oración está formada por el sintagma nominal y el sintagma verbal. Sintagma es “cualquier  grupo de palabras que en una oración o proposición posee sentido unitario y desempeñan entre todas una misma función”. El sintagma nominal cumple función de sujeto. El sintagma verbal cumple la función de predicado.
El sintagma nominal tiene: constituyentes y funciones.
Constituyentes: opcionales y núcleo.
Los opcionales son a) determinantes y b) adyacentes. Los determinantes son artículos y adjetivos. Los artículos puede ser: determinados o indeterminados. Los adjetivos, demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos. Adjetivos determinativos: este, esta.
Los adyacentes son cuatro. Adjetivo calificativo, complemento, oposición, aposición y relativos.
Después viene el núcleo. El núcleo del sintagma nominal puede ser un nombre, o bien una palabra que ocupe su lugar: un pronombre, un infinito o un elemento sustantivado.
Cualquier palabra puede ser sustantivo y funcionar como tal.
Las funciones del sintagma nominal son las siguientes:
1. SUJETO:
- reconocemos en una oración el sujeto porque concuerdan con el verbo en genero y numero.
- El sujeto suele ir colocado antes del verbo, aunque también puede ir después.
2. ATRIBUTO:
3. VOCATIVO: cuando lo utilizamos para llamar o invocar a alguien o algo. Por ejemplo: a) Lucía, acompáñame al teatro; b) dime, luna de plata, ¿Qué pretendes?
4. COMPLEMENTO DIRECTO´
5. COMPLEMENTO INDIRECTO
6. COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL
7. SUPLEMENTO.

Héctor: Creo que es suficiente. Como vemos, es evidente que no hay palabras que sean sustantivos de por sí, sino que es una función, pudiendo ser desempeñada o ocupada por una o por un grupo de palabras.
Cristina: Pero podemos decir que hay palabras que nunca pueden ser artículos ni verbos.
Hector: Pero estamos hablando del sustantivo.
Pablo: Quiere decir que hay palabras que sólo pueden funcionar como sustantivos. Mesa por ejemplo.
Ramiro: Por ahí, cuando uno dice sustantivos, piensa en las palabras que sólo pueden cumplir esa función.
Hector: No desconozco estos hechos y realidades pero ¿cambian en algo lo que venìamos hablando? Nada de esto quita que, en primer lugar, el sustantivo es una función y, en segundo lugar, que el quedarse agarrados a lo que comúnmente entendemos por sustantivo nos hace cómplices de un realismo ingenuo que no lleva a nada bueno. Tendríamos ahora que pasar a pensar la cuestión de la función.
Liliana: Para pensar  función tenés que pensar en un sistema, en un todo.
Pablo: Cuando una palabra cumple la función de núcleo en el sintagma nominal ¿que tipo de palabra es?  Cuando un verbo cumple la función de núcleo en un sujeto, está como sustantivo. Cuando un adjetivo cumple la misma función de núcleo dentro del sujeto, está sustantivado. Y cuando un pronombre está como núcleo, ¿está como pronombre o está como sustantivo?
Hector: Por ejemplo: Ella es mi hermana. “Ella” es pronombre personal. Los pronombres son un caso particular de palabras, pues la función justamente es ser sustitutos de un sintagma nominal.
Liliana: Habría que ver si no puede cumplir doble función.
Pablo: Claro, otra función. Si la función es ser núcleo del sujeto y si la función sustantiva puede ocuparla cualquier palabra, ¿que sea núcleo del sujeto con eso basta? ¿Esa es la función? Aparentemente no, si es que decimos que los pronombres son otra cosa que el sustantivo. Por lo menos queda planteado esto de los pronombres.
Juan: Aunque parezca mentira, esto es un taller de Hegel.






























[1] Hay idiomas que no tienen artículo, allí el sustantivo es señalado de otro modo. En el idioma alemán, aunque hay artículos, de todos modos en la escritura los sustantivos se señalan topográficamente escribiéndolos con la primera letra en mayúscula.

SEMIOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA